Muchos animales vivían felices en este hermoso bosque; el mono y el erizo también eran parte de ellos. Pero un día, el horrible rey diablo revivió y usó su poder maligno para esclavizar a todos los animales, excepto al mono y al erizo. Ellos habían salido de viaje, por lo que escaparon por los pelos. Pero se sintieron muy enojados y tristes al ver que sus amigos sufrían la esclavitud. Habían oído que existía una piedra sagrada capaz de sellar al diablo en la lejana montaña sagrada, así que partieron en una aventura para ayudar al bosque a recuperar su vitalidad.