Era verano, un verano implacable. Solo había dos lugares donde podías estar: dentro de casa con el aire acondicionado puesto, o en la playa. Katy estaba cansada de estudiar y decidió que era hora de un poco de relajación y sol. Así que llamó a Kate y Karl y decidieron encontrarse en la playa. Elegir un traje de baño le llevó un poco de tiempo de prueba y error, pero se decidió por su favorito. Era su favorito por una razón, después de todo. Loción bronceadora, listo; toalla, listo; refrescos, listo. Estaba lista para irse.