La idea detrás del juego es que el jugador debe adquirir el color apropiado para recoger las diferentes llaves en los niveles. Los primeros niveles son sencillos y permiten al jugador familiarizarse con los controles y la jugabilidad, luego la dificultad del juego aumenta e introduce nuevos modos de juego, como la mezcla de colores, así como una mayor dificultad para comprender la solución del nivel. El juego también requiere cierta habilidad para jugar, para realizar saltos precisos y sincronizados.